Dormían en una infravivienda sin higiene y estuvieron cinco días sin comer porque no tenían dinero para comprar alimentos. Una cómplice les llevaba bolsas con comida y había vecinos caritativos.
Tenía 84 años y en el 1996 la revista musical británica mensual «Mojo» lo nombró el segundo mejor guitarrista de todos los tiempos, después de Jimi Hendrix